Un toque
La parte de mí que nunca se rindió
La frase estalla en partículas que vuelan libremente y después construyen una vela con cera, mecha y una llama que se mueve entre destellos cálidos.
Para felicitar puedes elegir una celebración que avance sola o una sorpresa que la persona abra. La vela pide un toque, la piñata admite tres golpes y el regalo descubre un corazón al abrirse.
Un toque
La frase estalla en partículas que vuelan libremente y después construyen una vela con cera, mecha y una llama que se mueve entre destellos cálidos.
Un toque
Conductos transparentes entregan una edad de caramelos a una bandeja.
Un toque
Pide un deseo, toca para soplar y el humo se vuelve magia.
Tres toques
Dale tres golpes y llueven dulces y confeti.
Se reproduce sola
Los fuegos estallan y escriben su nombre en el cielo.
Un toque
Toca la caja y descubre lo que hay dentro.
Se reproduce sola
Velitas encendidas y lluvia de confeti.
Se reproduce sola
Globos de colores que suben al cielo.
La piñata propone tres toques; la vela se apaga con un toque; el pastel y los globos avanzan solos. La máquina de dulces permite que la edad forme parte del diseño, mientras otras escenas la aceptan únicamente como texto.
La parte de mí que nunca se rindió cambia el foco de la fiesta al esfuerzo de haber llegado hasta aquí. Es una frase fija para quien quiera reconocer ese recorrido; para una felicitación escrita por ti, elige una escena con mensaje editable.
No se usa el micrófono. Vela de deseo responde al toque; las velas del pastel forman parte de una secuencia automática.
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El pastel y los globos son automáticos; la piñata pide tres toques y Vela de deseo se apaga con un toque. La máquina de dulces permite elegir una edad de 1 a 999. La parte de mí que nunca se rindió conserva su frase y termina formando una vela; sus partículas, colores y velocidad tienen controles propios. Las experiencias emocionales conservan su frase y su composición. Ajusta dos colores, brillo, velocidad y densidad; el nombre solo está disponible cuando la escena lo admite. Las letras están construidas con partículas y la lectura avanza sin necesidad de tocar.